Vamos mal, muy mal, se respira odio por todos lados.
Que solo se trata de corregir la actitud de unas pocas e inteligentes orcas para que no se acostumbren a producir daños. Nadie quiere matar ni maltratar. Los animalistas deberísn ser los primeros interesados en corregir estos, en vez de escupir insultos y odio a tutuplen. Eso para los que son de verdad animalistas, para los Happy flowers creo que no hay solución.
