Haber, hailos.......
El que es malo por naturaleza, acaba haciéndolas.
Hay veces que se perciben ciertos ahorros por parte del astillero, que por unos pocos euros comprometen al cliente, al futuro con los usos indebidos.
Un poco de aquí otro poco de allí, suma y suma y al final hace una cifra considerada.
Vamos, lo básico y lo más sencillo.
De serie, el cierre con llave, raro el que lo suministra.
Luego, las adaptaciones, según las voluntades, precauciones y curioso que pueda ser el armador.
En el caso del tapón, hay formas y formas para ubicarlo.
En algunas lanchas, el suministro desde el surtidor, con bomba, porque en el pasillo, de otro modo es complicado.
Un saludo
