Las travesías normalmente, no se planifican contra el viento. Yo he realizado
una de tres días en ceñida (monocasco), bajando de La Española a Las Aves
de Barlovento y no lo recuerdo como algo placentero. Por contra, he atravesado
el Atlántico (viento de popa evidentemente) y fue un paseo muy agradable.
En otra ocasión, esta vez ya con el cata, en vez de poner rumbo directo y hacer
varios días de ceñida, gané este por el sur de Puerto Rico, con la mar como un
plato (a motor) y desde Islas Vírgenes ya puse rumbo a donde desease, con
vientos favorables.
Probablemente seré un mal navegante, incluso no tenga derecho ni tan siquiera
a llamarme "navegante", pero tampoco me preocupa en exceso.
Salud y

