Cita:
Originalmente publicado por El Temido II
Las travesías normalmente, no se planifican contra el viento. Yo he realizado
una de tres días en ceñida (monocasco), bajando de La Española a Las Aves
de Barlovento y no lo recuerdo como algo placentero. Por contra, he atravesado
el Atlántico (viento de popa evidentemente) y fue un paseo muy agradable.
En otra ocasión, esta vez ya con el cata, en vez de poner rumbo directo y hacer
varios días de ceñida, gané este por el sur de Puerto Rico, con la mar como un
plato (a motor) y desde Islas Vírgenes ya puse rumbo a donde desease, con
vientos favorables.
Probablemente seré un mal navegante, incluso no tenga derecho ni tan siquiera
a llamarme "navegante", pero tampoco me preocupa en exceso.
Salud y  
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como os gusta tirarme de la lengua...no hablo de ser buen o mal navegante, ni deja de ser un navegante, mejor o peor el que quiere ir siempre en popas o vientos del través para abajo, pero querido cofrade, una ceñida es un viento favorable si sin bordos te lleva a tu destino, y con un cata te tienes que buscar la vida porque no ciñe...
Si tengo un descuartelar o una ceñida larga y es afín a mi derrota, la disfruto mas que cualquier portante, y es algo personal.
Una ceñida de unas 60 millas con buen viento me pegué entre una isla y otra, y la disfrute como un enano eso si, la paliza es superior pero mientras el cuerpo aguante aún me va la marcha...cuando deje de aguantar, pues igual me compro un cata y voy haciendo yoga con un portante
Pero a mi eso de ceñir no es de caballeros, me toca el grelo y no va conmigo restringir los rumbos a que puedo optar si me da la real gana con el barco.
Es evidente que cuando se planifica una travesía larga, hasta yo mismo busco partes con vientos del través para abajo por comodidad, esto no quiere decir que si la derrota que me interesa viene con un viento de ceñida vaya a posponer la salida para esperar otro viento mas "comodo" para navegar en contemplación, aprovecho el que me lleve a donde quiero sea del cuadrante que sea, a no ser que me obligue a hacer bordos como un descosido que para travesías largas no me interesan, porque te eternizas, pero cuando me da la real gana quiero poder navegar en cualquier rumbo incluso ciñendo a rabiar...
Para gustos pintan colores.
Queda aclarado el tema, a mi lo de ceñir no es de caballeros me la trae al pairo...

