Pues, aunque nada que ver con lo previsto inicialmente, tampoco ha tenido mucho desperdicio, y menos aún la última travesía.
El domingo hizo un día im-presionante para la vela, fresquito el viento, pero fantástico... si encima no hubiera sido tan racheado -que a nosotros nos daba algún sustillo que otro si nos cogía distraidos- hablaríamos de perfección.
El título del post se ha cumplido,
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
