Cita:
Originalmente publicado por mazatlan
No quisiera que pareciera que se quiere matar al mensajero. El patrón del Catamarán actuó muy mal, sin duda, pero……me pregunto, con plena visibilidad, al timón de un 23” de fácil maniobra, yendo de paseo, y con todas las de perder, que sentido tiene provocar a que maniobre el barco grande, o dicho de otra forma, acercarse al mismo, o dejar que se acerque más allá de lo razonable.
Eso me recuerda la sensación de cuando vas en coche, paras en un paso cebra para dejar pasar al peatón, faltaria más, y observas como este no puede edisimular el orgullo del “ ahora paso yo, y tú te vas a esperar lo que a mí me venga len gana”…y ves como de repente la velocidad de cruce disminuye hasta el escándalo, los pasitos cada vez más cortos h el tía mirando a otro lado y a poder ser enseñámdote la nuca…
Si antes de hacerte parar tuvo tiempo sobrado para cruzar y no lo hizo, o si cuando decidió hacerte parar veia con claridad que eras el único conductor que transitaba la calle, entonces el subidón es completo.
Pues eso, que la experiencia sirva si posibke para no repetir..
En cuanto a denunciarle, si se ha evitado el accidente y no hay daños, me parece poco práctico y con difīcil posibilidad de que tenga consecuencias distintas a tus propias molestias.
Disculpame por discrepar, pero personalmente no haria maniobrar nunca a un buque mucho mayor que el mío si no fuera estrictamente mnecesario, y menos todavia yendo yo de paseo y aquel de trabajo.
Saludos cordiales 
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Discrepo, y me gusta que discrepes y lo hayas expuesto, creo que enriquece
Se habla mucho de vamos de paseo y otros se ganan la vida. Mirad, yo no paseo, yo navego. Conduzco por la carretera y hay camiones, circulo en ciudad y hay autobuses y taxis.
Espero de camiones, autobuses, taxis, furgonetas de reparto y otros profesionales con los que comparto la vía que respeten las normas de circulación que por ley se nos exigen por igual. No pito al repartidor que para en doble fila, ni al taxista que maniobra de improviso para coger una carrera. Al autobús que sale de la parada, si puedo, sin riesgo para mí, le facilito la maniobra.
Pero en ningún caso voy a dar por sentado que un domingo en que circulo sin estar trabajando sea justificable su libre albedrío arbitrario.
Y así hago en la mar. Si voy a vela, espero empatía al igual que la ofrezco, si puedo, sin comprometerme, facilitar a un buque profesional la labor, lo hago, igual que a un señor que va al curricán por afición se lo pongo fácil, sin más.
Y cuando no, hago lo que el cofrade, es más, me parece que hizo muy bien su labor de patrón. No entro en si es más fácil maniobrar un 23 en solitario que un catamarán a motor con un joystick. Ni valoro que un profesional sabe más que nosotros y por tanto debería ser para él más sencillo actuar.
Este caso, tal como se ha expuesto, no encaja ni con las reglas, ni con las normas, ni con las costumbres, ni con el buen hacer marinero, ni con el respeto más básico.
Es más que evidente a mi juicio que normas esenciales de seguridad no fueron respetadas por un marino profesional, y denunciar no es intentar que le despidan, es una llamada de atención y exponer un punto de mejora. Porque un día ese señor, haciendo lo mismo, igual no se encuentra con este cofrade, sino con otro menos experto, menos atento o simplemente más cansado,y le pasa por encima.

