¿y a quién no le ha pasado alguna vez que un buque a motor venga en rumbo de colisión contra nuestro pequeño velero, y la preocupación primero, la alarma después, el susto al ver que no nos ha dado aún prioridad, y tener que escaparse de su rumbo a toda prisa, declarándo claramente nuestro nuevo rumbo, a ser posible, un par de cuartas ó más a Er?
La prioridad de da, no se exige, no se presupone. En una colisión llevamos siempre las de perder. Hay que escapar cuanto antes, eso debemos hacer los pequeños veleros, pues aparte de los riesgos personales, que son los importantes, cualquier colisión con un buque nos deja sin barco una buena temporada, y eso es duro
También está el recurso, apuntado por un estimado cofrade del “chufla, chufla”, pero yo creo que sólo para quienes no amen su barco tanto, tanto

Saludos cordiales.