
Tengo claro que si los ánodos son comidos, están haciendo perfectamente su trabajo protegiendo otras partes metálicas.
El mensaje para mi es que a partir de ahora comprobaré los ánodos del motor principal y del generador cada seis meses independientemente del número de horas que los haya utilizado. Si descubro que el desgaste es importante, haré la revisión cada tres meses.