Este sábado pasado también fui a ver la feria de Barcelona y al menos para mi, también mereció la pena.
Estaba un poco más descafeinado que en otras ocasiones (esta era la cuarta o quinta vez que iba) pero vi por dentro el first 27 (antiguo seascape) estuve visitando por dentro un Class 40 y hablando con su propietario de sus sueños e ilusiones ( por cierto un chaval joven muy majo)
Hablando con velerias y estands de acastillaje y la verdad, me lo pasé muy muy bien.


