
Tiene el récord mundial del viaje de kitesurf sin escalas más largo de 2015, después de recorrer 862 kilómetros entre Lisboa y Madeira durante 48 horas; en 2017, viajó por territorio portugués por mar en kitesurf, conectando las Azores con el continente en diez días, en una travesía de más de 1500 kilómetros y ahora quiere conectar el continente portugués y el Caribe, cruzando el Atlántico en una sola- embarcación tripulada por una cometa y sin ningún tipo de apoyo.
