Qué pena de noticia.
Un barco hundido es siempre una tragedia para muchas personas. Menos mal no ha habido víctimas, que se sepa.
Era difícil salir a navegar y no coincidir con alguno de sus paseos, llevando turistas o gente de fiestuqui.
He de decir que su/sus patrones se comportaban con el resto de navegantes como Dios manda, nunca hubo disputas de preferencia de paso ni entraba en puerto haciendo ola.
En fin, Olé. Ahora nos verás pasar por arriba, desde tu tranquilo, frío y azul reposo.

brindo.