Si a palo seco y sin mala mar se partió, no quiero ni pensar que habria podido ocurrir en caso de izar la vela y ofrecerla al viento…
Que un catamarán en plena navegación y con mar formada sufre enormes esfuerzos que acaban fatigandonsu estructura, no cabe la menor duda, y puede romper, pero que ello ocurra en las benignas condiciones que al parecer reinaban, y con muchas menos personas a bordo que las que preveia su despacho, permite intuir que se hizo a la mar en muy mal estado, y sorprende que no evidenciara sīntomas visibles a su tripulación.
Saludos
