Aparte del pito (o silbato, o chifle, o luquisea

) es muy interesante llevar una pequeña luz destellante, sobre todo si navegas de noche.
En la travesía del Atlántico, en todos los chalecos llevábamos pito (que compramos aparte, porque no venía de origen) y una luz estroboscópica que se veía desde bastante lejos.
También hay esa especie de lámparas de luz química, que se ponen en marcha "partiéndolas". Pero estas solo se ven cuando estás encima.
Para probar la visibilidad, atamos a la caña de pescar un pequeño flotador con una de estas lámparas químicas y soltamos hilo. A veinte metros prácticamente no se veía. Sin embargo atamos la estroboscópica y a más de cien metros continuaba visible.
Resumiendo: en mi opinión es útil, pero sobre todo la luz (si navegas de noche, claro).