En estas cuestiones suele funcionar extremar las situaciones.
Imagina un tormentín del tamaño de un foque de cadete y un día con 60 nudos de viento de través y tu barco amarrado.
Si subes ese tormentín y dejas el puño de amura arraigado a cubierta escorarás. Ya escorabas solo con la superficie del palo, botavara, funda de mayor y jarcia. Si sueltas de amura, pones una cargadera en el puño y subes esa velita hasta tope de palo: ¿crees que aumentará la escora?
La intuición y la física nos dicen que sí. Y aciertan las dos.
Como te han dicho, cuando uno hace un experimento es importante tener capacidad de medir con precisión los efectos de las modificaciones efectuadas. De lo contrario llegaremos a conclusiones erróneas.
Si navegas con mayor y trinqueta, y subes un metro esta última, el centro vélico no sube tanto, ya que la proporción de mayor es importante. Aún navegando solo con la trinqueta, como no puedes subirla mucho, pues no se notaría taaanto. Pero si pudieras aumentar al doble la altura...

