Precísamente ayer ví este documental de un polaco que dio la vuelta al mundo en 1980, en solitario, sin escalas, y con unas millas de propina ya que salió y retornó del Báltico. El barco, de madera de caoba, precioso, un Conrad 45. Todavía hay algunos a la venta.
Y sale también un chaval que pretende repetir la gesta en un barco que se ha hecho el mismo.