El viento iba subiendo, con alguna rolada hasta NE, volviendo luego a NNE, pero la navegación ya era más estable. La noche siguiente hubo un par de encuentros con barcos. El primero curioso, una luz por la proa que ahora es verde, ahora roja, ahora verde, ahora roja..después de pensar en algún malvado queriendonos vacilar, nos damos cuenta de que es un velero con una tricolor que viene bajando olas y guiñando con ellas. Él debería estar viendonos a nosotros igual..mantenemos nuestro rumbo y poco a poco su demora va aumentando..pasamos a unos 200 m, saludamos con una linterna, pero parece que no había nadie de guardia en cubierta, o no respondieron, tal vez ni nos vieron.
El segundo encuentro, solo una hora después fue más delicado, por no empezar a jurar directamente. Aparece jun mercante por la popa que viene muy rápido. Se ven perfectamente sus luces de tope, bien atravesadas, pasa de sobra por estribor...mantenemos el rumbo escrupulosamente para no caer en su ruta..en la siguiente mirada, el barco no se mueve con respecto al fondo...ehhh!! mantenemos la mirada y si, avanza sobre el fondo, pero ya está encima...pasa muy rápido rompiendo la ola estruendosamente con la proa a menos de 150 metros!!! Viramos aún con el foque a la mala...nos ha pasado cerquísima!...juramentos en arameo...Yo creo que una vez que vió que pasaba, varió el rumbo para pasarnos cerca a propósito...o no nos vió en absoluto e hizo un cambio de rumbo casual....En el nuevo mundo Ais, si no lo llevas directamente no existes, y puedes evitar barcos con un rumbo fijo, pero si lo varían sin verte...
Al día siguiente subió más el viento, sobre todo a mediodía, pero se mantuvo estable en el NNE y manteníamos nuestro rumbo a san Vicente. Bandas nubosas, pero por la noche despejó y refrescó de nuevo, 25 nudos sostenidos. Rumbo bueno, pocos barcos.
sigue..