James Wharram era otro anciano navegante. Poco antes de fallecer, el 14 de diciembre, acababa de pasar 6 semanas navegando por las islas griegas en su último barco, "Spirit of Gaia". Y eso con 93 años.
En los años 50 James escandalizó a la sociedad británica, y europea, por su convivencia en amor libre con dos mujeres, sin tapujos ni convencionalismos. En 1953 construyó su primer catamarán, el "Tangaroa", de 7 metros de eslora, y con él cruzó el Atlántico acompañado de dos mujeres, su esposa, Ruth, y una amiga de ambos, Jutta. No sólo no ocultaban esa convivencia sino que hacían gala de ella, titulando el libro donde contó esa travesía "Dos chicas, dos catamaranes", e ilustrándolo con fotos que si bien ahora pasarían hasta en la franja infantil de la televisión, entonces fueron un escándalo:
Por el camino Jutta se enteró de que estaba embarazada, y aún así finalizó la travesía hasta Trinidad, donde llegaron con el velero atacado por el "teredo", que puede hacer naufragar a un barco de madera.
En Trinidad nació su hijo Hannes, y entre los tres construyeron un nuevo catamarán, el "Rongo", de 12 metros de eslora. En los trabajos les ayudó nada menos que Bernard Moitessier (el del fondo en la foto) del que ya se haría amigo inseparable.
Con este catamarán atravesaron el Atlántico Norte en 1959, siendo los primeros en hacerlo en un catamarán. Luego los cuatro emprendieron una vuelta alrededor del mundo patrocinada por la TV, en 1960, interrumpida por la muerte precoz de Jutta en 1961 a causa de una enfermedad.

Entonces James se hizo ingeniero naval y montó con Ruth el astillero "Polynesian Catamarans", dedicándose a la construcción de catamaranes. Los catamaranes diseñados por James se han distinguido por su inspiración polinesia y sus materiales naturales, y especialmente por ensamblar los cascos con ligaduras textiles en vez con tornillería de inoxidable, que han probado su robustez en varios de sus diseños que han dado la vuelta al mundo. Las barras entre los dos cascos son atadas con cuerdas que absorben las fuerzas de las olas como un elástico. Los catamaranes modernos son más rígidos y no disipan la energía de las olas con tanta facilidad. No hay registros que ningún catamarán diseñado por Wharram haya volcado en mar abierto. Son veleros modestos, con poca capacidad de carga, lo que obliga a vivir con el mínimo. Generalmente son de madera contrachapada en sándwich con epoxy, fibra de vidrio y barras de madera laminada.
En 1968 se unió a la pareja, en el aspecto profesional y sentimental, una joven holandesa, Hanneke Boon, que formó parte del resto de su vida. Hanneke dio una vuelta al mundo con James entre 1995 y 1998, en el catamarán "Spirit of Gaia", y le dio su segundo hijo, Jamie.
Hanneke sobrevivió a Ruth, que murió a los 92 años, y aquí podéis leer el precioso panegírico que dedicó a su compañera de tantos años (está en inglés):
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Ahora también ha sobrevivido a James y es la que ha escrito la sentida y preciosa necrológica que reprodujo Questionsailing al principio de este hilo, alabando la vida personal y profesional de su compañero.
Además de algunos libros técnicos, James publicó su autobiografía ·"People of the sea", escrita conjuntamente con Hanneke , y recientemente reeditada en 2021:
Descanse en paz.