Según tengo entendido, hasta que no sale una sentencia condenatoria en relación a las diligencias por las que se intervino el barco, nada de nada, ya que se supone que un elemento intervenido, si luego resulta que las pruebas se anulan o lo que sea y no hay condena, los objetos incautados se devuelven al propietario.
Igualmente, el tiempo en que tardan en salir a subasta y el cuidado y mantenimiento de estos barcos mientras están en custodia dan lugar a una combinación en la que el resultado es que se incauta un magnífico barco y se subasta una auténtica chatarra. Uno que hubo durante varios años amarrado en el puerto de Sant Antoni, en Ibiza, para cuando salió a subasta ya se habían desintegrado las defensas del bordo de estribor y el casco estaba todo desgastado de rozar contra el muelle y pese al precinto policial, le saquearon desde la electrónica hasta la última polea y cabo de maniobra.
Yo, la verdad, pasaría un poco de hacerme ilusiones y buscaría algo más conveniente y con menos problemas.
