Re: maluta clasica, confeccion paso a paso.
La historia de lo que fuimos.
Nadie se va del todo. Mientras podamos escribir sus historias, seran recordados eternamente.

Tal día como hoy, hace 39 años. ( escrito la víspera de Reyes)
39 años ya Tomas! que amanecimos en la mar, en la kala besuguera de Garro.
Eran años felices, duros pero felices, con toda una vida por delante, los 17 años los cumplí en la mar, nunca más sucedió, pues por suerte cambiaron los tiempos y los pescadores nos pudimos acoger al paro y los barcos a ayudas por descanso de caladero en una época del año en la que no se ganaba dinero en la mar.
Allí hicimos noche, buen tiempo teníamos, estas calmas frías de invierno en los que hay que aprovechar pues sabes que duraran poco.
Besugos cenamos con patatas la noche anterior como era costumbre en esta pesquería, más baratos que los filetes cotizaban y el armador prefería que cenáramos besugo a diario a tener que venderlos y pagar más cara la carne de Martin “karnitzero”.
Todavía recuerdo como una noche al subir la cena al puente en las rutas para casa, espoleado por los tripulantes que así me lo pidieron le dije al patrón aquello de:
“Miguel, que me dice la gente a ver si podemos traer víveres de la carnicería, que estamos comiendo besugo a diario” (la merluza estaba prohibido hasta tocarla).
El patrón viejo, con botas y siras en el puente, ojos claros y boina calada, agarrando el mando hidráulico de la rueda del timón, me mira y dijo aquello de:
“Ai Tomas, Tomas, guk bixigua jaten ezbadeu, zeñek jango du ba”
Ai Tomas, Tomas, si nosotros no comemos besugo, quien va a querer comer pues!!
Mediante este pequeño dialogo (que en este barco era posible, en otros no) quedó fijado para el resto de la campaña el menú de la cena .
Amanecimos en la kala recuerdo, si venias a puerto había que recorrer 50 millas entre idas y vueltas, levantarse a las 2 de la mañana, y se hacia la vida muy dura.
Durmiendo en la mar y viniendo a casa cada dos días, andábamos mejor. Cenar para las 7 como mandaban las ordenanzas de la época, y 13 horas para dormir, buff venditas vejigas y venditas cinturas para aguantar en aquellos catres, yo no, pero el padre ya se levantaría 5 veces, más joven que lo que soy yo ahora era, cualquiera lo diría.
NI guardias hacíamos, parar el barco al través, encender luces rojas de barco parado, parar la máquina y un auxiliar de beal más pequeño que el motor del itxoin, para servicios.
Dormíamos todos menos el patrón en el sollado de proa, barco vacio, frio y mucha humedad. El padre que solía llevar para el alba que venia tarde mucho tiempo en cubierta, al despertar a los rezagados de la bodega con el motor arrancado ya, recuerdo que solia decir:
-Altza mutillak, Bermiotarak marruaka hasi dia ta. , arriba que ya han empezado los Bermeanos a gritar.
Los Bermeanos gritaban mucho en las kalas!!
Recuerdo que el padre me felicito, tenía una tableta de turrón duro en la bolsa de la mar, antes que esas fechas solía ir siempre a la mar con cesta de mimbre, pero para aquel entonces ya se habían impuesto las bolsas de deportes de skai, o de plástico, munich, Monreal.
Debajo del espardel solíamos tener las bolsas colgando, cada uno en su gancho. Allí descubrí que los de hondarribi, usaban la misma ubicación para guardar la comida o cosas propias, pero en vez de tener bolsas, estos tenían baldes, baldes de plástico de colores, lo que son las costumbres, en cada pueblo las suyas, pluralidad en el mundo de la pesca.
nada mas despertar preparaba yo cafe de puchero con achicoria, el que queria leche teníamos condensada. Paittara no habia en el barco, nunca.
Almorzamos de pie en cubierta como siempre, unas perlitas ( bacaladillas) de kala recién fritas por Rufino, y para comer alubias del caserío Alikante, una cazuela para los de proa y otra para los de popa, de la misma cazuela comíamos, encima de la tapa de la nevera, según la ley vieja.
NO sé cuántas cajas de besugo serían de los dos días, pero muchas no. Arrancamos para casa hacia las 3 de la tarde para llegar a la venta de las 6, la vuelta a cada la hicimos preparando aparejos, pancheras y atando anzuelos.
Media hora antes de entrar a puerto se hizo el arrain parte como era ley, tantos montones de besugos (los fines de semana se repartían dos) según los tripulantes, mientras un tripulante señalaba cada montón, otro (el más joven, o sea yo) de espaldas nombraba a cada tripulante.
Si había kokotxas y huevas de merluza, estas se repartían en lotes, por sorteo pues nunca llegaba para todos.
Los txitxarros negros de kala, las perlitas, kolayos, y demás peces exóticos no se vendían, y eran para nosotros.
Merluza que cotizaba al doble del besugo ( mas cara que hoy 39 años mas tarde) era intocable, lebatza solo para gente aberatza.
Pescau se juntaba en nuestra casa, bufff, al no haber congelación doméstica, y los corbero de la época también enfriaban de aquella manera, pescau se regalaba en casa la hostia, recuerdo como unos días más tarde en san Antones el padre nos hizo en la sociedad besugos para toda la cuadrilla, éramos 10. Fueron 3 besugos y un bixigu errege ( rey) , que eso también cuando había cotizaba a la mitad que la merluza y más barato que besugo, quien pillara ahora aquella mesa, en la sociedad vieja Ixkote y el padre que no sabia cocinar, pero en cambio la parrilla se le daba bien.
Recuerdo que antes de entrar a puerto, cuando estábamos haciendo el arrain parte en popa, salio el patrón al puente y dijo:
Mutiyak….txabales, salir del barco duchaus y afeitaus (y no teníamos ni agua para beber) que vamos a ir por delante de la cabalgata, esta todo el pueblo esperando en el artzape….más que de cabalgata, estábamos de desembarco de Elkano, con el patrón de jefe!.
Al llegar a casa la madre nos esperaba con la cámara de fotos kodak que se encargó de inmortalizar muchas partes de mi vida posterior.
Joder, ahora que lo pienso, 40 años de mar ya, yo de haber seguido con el oficio, se habría perdido un gran formador de torneros, pero que leches, ahora estaría ya para jubilar!!!!
Pero más gente que yo ya tuvo la idea de dejarlo, o de no seguir, pues ahora recuerdo como entonces en nuestra vecindad, solo en nuestro portal había 16 pescadores, hoy en dia no los hay en todo el pueblo.
Ser buenos, y poner zapatos limpios, con calcetines sucios, a ver si vienen tres reyes y marchan cuatro!!!

|