Yo desde luego que vela. No sé, al motor no le acabo de encontrar mucho atractivo. Aunque todavía no he salido de la bahía, ya solo el alejarte un poco y dar unos bordos es algo inigualable. Y no es sólo ir a un sitio y volver. También todo el componente de estrategia, ir mejorando las habilidades, probar técnicas nuevas, experimentar con las velas, tunear el barquito, etc.. hace que sea algo inagotable.
Y efectivamente lo del ruido... siempre que salgo con la familia, al poco de salir por la bocana ya me empiezan a preguntar ¿no vas a parar el motor? (también es que el mío es una cafetera

).