Vistas las alucinantes historias que habéis llegado a publicar, supongo que en principio un Vancouver 28 se sale de la categoría de "pequeño velero", pero como todo en la vida es cuestión de proporciones, creo que el haber dado la vuelta al mundo en solitario habilita al inglés Thom d'Arcy y su "Fathom" a entrar en el Olimpo de este post.
El viaje del Fathom (solo en inglés, por desgracia)
En principio la historia no parece particularmente épica: joven de clase media sin grandes apuros económicos, navegante experimentado, barco marinero y bien equipado, cuatro años para dar la vuelta al mundo con largas escalas y pausas... y sin embargo, justamente por esos motivos me ha impresionado tanto (su blog me tuvo enganchado y desatendiendo mis obligaciones un buen par de días...

): porque su perfil se acerca más, seguramente, al cofrade medio de esta taberna y al sueño loco con que algunos habremos fantaseado una que otra vez, para acabar pensando "bah, es imposible". Como lo pensaba Thom d'Arcy... hasta que lo hizo.
