Aunque soy uno de los adheridos a la petición, no estoy seguro de que si prospera vaya a tener los efectos deseados: aparte de que llegará tarde (la Administración europea es tan lenta o más que las demás

), casi todos los afectados ya nos hemos ido a otras banderas, y una de las razones por las que en su momento abanderamos en Bélgica ha desaparecido; me refiero a la normativa belga de material obligatorio, que antes era razonable y ahora parece una mala copia de la española (y mira que es difícil…).
Dicho esto, la tenacidad del cofrade Luis Martí me parece digna de encomio.

Saludos y
