El primer barco que compré, necesitaba tapicería para interior y busque tapicería náutica, a la que también encargué forrar la rueda con ante (serraje ) que yo mismo aporte. La minuta fue tal que de verdad estuve por vender el barco.
Años después y cuando he cambiado de barco, he buscado tapiceros de toda la vida y sin exagerar 4-5 veces más baratos y nada a envidiar a los “profesionales de la mar”
En fin, la experiencia que como se dice es madre de la ciencia.
Saludos a todos y
