¡¡Bueno!! Aunque me caracterizo, o al menos eso creo, por ser discreto y no entrar al trapo, esta vez voy a largar.
Lo de los "patos"
Un ave negra con el pico amarillento estaba posada sobre el pretil del muelle del puerto de Cartagena. Cuando nos acercamos a él, en nuestro camino a la cafetería del Club de Regatas, alzó el vuelo. Fextivo gritó a sus retoños.
- Mirad un pato.
-Es un Cormorán.-Me atreví a corregir.
-Todos son patos.-apostilló Fextivo de nuevo corrigiéndome a mí y a Lineo y modificando a su conveniencia la clasificación taxonómica por "casi" todos aceptada.
A partir de ese momento me aparté de mi natural "repelente niño Vicente", hice a un lado mis conocimientos naturalistas y me dispuse a señalar cuantos "patos" veíamos, incluidos esos que nadan en la proa del barco y alguna vez saltan fuera del agua, o esos otros que levantan la pata para mear y emiten esos graciosos guauguaus.
Lo de las fotos.
Llevo trabajando una "sorpresa" desde hace casi un mes. Hago partícipe de ello al "Lineo" del siglo XXI

y cuál no será mi sorpresa e indignación cuando abro el post y veo que me han jodido, ¡uy perdón!, j*dido, mi sorpresa.
Así que ni corto ni perezoso hago una llamada y obligo a retirar ciertas fotos, bajo amenaza de largar por esta boquita y en este foro episodios inconfesables del "Naturalista Sintético".
Lo de los vientos
Si es que nos va la marcha masoca, ¿eh Manué?
Mira que me contengo en el relato y no hago más leña sobre la peculiar "Rosa de los vientos" de alguno y na...¡No hay forma!
De tu Lebeche y el de Wikipedia

La Azohía esta suficientemente protegida pero evita fondear allí con "mi" Lebeche o con el de los pescadores , geógrafos, metereólogos, o ...
Sobre La Azohía
Antes de venir a trabajar a Murcia desde Asturias, me viene con mi mujer un fin de semana para conocer la zona y terminar de tomar la decisión del cambio de trabajo y el traslado. Al día siguiente de introducirnos en la gastronomía Murciana y descubrir con infinito agrado las virtudes del buen Jumilla (Casa Castillo para más señas), dimos en nuestro recorrido con esta bahía.
Estábamos en los últimos días de noviembre, un día de una visibilidad "especial". Cuando coronamos el pequeño puerto que separa la zona de Cartagena de esta de La Azohía nuestras mandíbulas se desplomaron sobre nuestras rodillas. Un mar añil bañaba una costa de gran belleza donde las hordas constructoras de Mordor no habían llegado aún. La mayoría de las construcciones que aparecen en las fotos aún no existían. Nos enamoramos inmediatamente y se tomó, inmediatamente también, la decisión.
Estuvimos a punto de venir a vivir a esta bahía, luego la razón se impuso al corazón y optamos por vivir más cerca de una ciudad y del trabajo, pero sabiendo que siempre está ahí para cuando la necesitemos incluído el refugiarse de un temporal de Levante, o de Kiboleveche

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