El problema con la DGMC es que uno nunca sabe qué le protege contra sanciones y qué no, por la simple razón de que todas las actuaciones, reglamentos, normas, circulares, etc. de la DGMC son deliberadamente oscuros, ambiguos y contradictorios, con el simple propósito de que su interpretación - la que convenga según el momento, lugar y demás circunstancias del atribulado mortal que se le ponga por delante - sólo pueda provenir de ellos.
Hay que tener paciencia hasta que los Tribunales les tumben el panfleto. Y después...
¡Hasta nunca, Chatarrera!
Saludos y
