Mi primera vivencia en barco fue en un Sangria con mi capitana embarazada y con recomendación de reposo, por lo que mientras yo iba a trabajar ella “reposaba”. Al poco de nacer el bebé lo intente pero a las pocas semanas claudique pues los enredos nos comían y volví a casa. Después durante muchos años he pasado grandes temporadas en el barco, eso si fui subiendo de eslora y todas han sido maravillosas, dándote el cuenta lo poco que se necesita para vivir ( con unos gallumbos, tres bañadores y media docena de camisetas pasas meses

)
Encontrarás días malos ( tormentas, vientos,…) pero de verdad que merece la pena y lo echarás de menos cuando te vayas a tu piso, que ha día de hoy y con la edad también lo disfruto, aunque no puedo pasar semana sin echar un rato en el barco.
Saludos y a disfrutarlo
