Si lo vendes en la creencia de su origen lícito, cuestión que a bien seguro es así, no deberías tener mayor problema, no existirá el delito de receptación que, resumiendo, tendría lugar al vender algo robado a sabiendas de su origen.
En todo caso documéntalo en contrato, con referencia al motor en cuestión, número de serie y demás datos de que dispongas, paga los tributos correspondientes y a navegar tranquilo.
