Hola,
Nunca he alquilado un barco
Nunca he compartido multipropiedad
De joven tuve un velero de 24 pies que me dio muchos problemas y alguna alegría y que tuve que vender al comprar mi primer piso y formar una familia.
Circunstancias de la vida, me han vuelto a dar la posibilidad de ser armador y no lo he dudado, tengo un 35 pies algo antiguo que me da muchos problemas y alguna alegría.
Si uno tuviera que hacerse armador solo con datos lógicos, estadísticas, Excel de gastos etc... no habría armadores en este mundo, pues es la inversión mas ruinosa que existe.
Por lo que podrás deducir que hacerse armador de un barco grande o pequeño es un acto de fe, es una promesa de amor eterno pues te robará tiempo, dinero y salud, te preguntarás una y mil veces si realmente vale la pena ser armador para pagar amarre, seguros, material de seguridad, mantenimiento... para ser recompensado por unos cuantos bordos un domingo por la mañana con la única compañía de tu soledad, pues nadie quiere salir un domingo del mes de marzo a luchar contra el viento y el frio.
Debes estar dispuesto a renunciar muchas cosas, pues el barco demanda atención y cariño y eso se traduce en tiempo y dinero que detraerás de otras actividades y tu entorno una vez pasada la euforia inicial, ya no le gusta tanto "disfrutar" del barquito, relegando su disfrute a ir de cala en cala los fines de semana de verano para dormir en casa al final de la jornada.
Ser armador es algo emocional (al menos para mí) que se sustrae de toda lógica racional y solo obedece a los impulsos de los mas profundos instintos del ser humano, que a pesar de las penas, sigo sintiendo ese cosquilleo en el estomago cada vez que paso del pantalán a la cubierta del barco.
Resumen: si te lo puedes permitir , adelante
