Jornada Ribadeo-Viveiro , hoy otro día “de puerto a puerto y tiro porque me toca”, 100% a vela.
La jornada ha sido durilla. Hemos salido del puerto a las 11:30, cuando la previsión daba que empezaba a salir el viento.
A las 12h estábamos en la bocana de la ría levantando velas y seguido hemos empezado a navegar con viento de proa-proa de 10-12 nudos, haciendo bordos y más bordos.
A las 15h se ha quitado totalmente el viento, el anemómetro marcaba "0”. Nos hemos cruzado con un velero que venía con las velas desplegadas, pero al llegar a nuestra altura, no le ha quedado otra que quitar velas y seguir a motor. Como la previsión decía que tendríamos viento, nosotros cabezones, hemos seguido con las velas arriba. Daba pena ver al Carigus II navegar a 0-0,2 nudos. Hemos sacado la comida y nos hemos puesto a comer tranquilamente, mientras el Carigus II no sabía si ir a babor o a estribor. Al cabo de una hora de calma total y cuando justo íbamos a arrancar el motor y con la llave en la mano, hemos visto a lo lejos algo que parecían borregos. Hemos desistido del motor y al rato ha aparecido el ansiado viento.
Tal y como estaba previsto, el viento era de proa-proa, al principio de 14-16 nudos con rachas que subían hasta los 20. Poco a poco ha ido subiendo hasta los 20 nudos y rachas de 24-25. En ese momento hemos puesto 2 rizos en la mayor.
Cada vez las rachas eran más continuas, por momento parecía que tendríamos que poner el 3º rizo. Pero no, al rato se ha estabilizado el viento y aunque seguía entrando por la proa ha bajado hasta los 17-18 nudos. En ese momento hemos quitado los rizos y hemos seguido haciendo bordos y más bordos, hasta llegar a la bocana de la ría de Viveiro a las 22h, que hemos quitado velas.
A las 22:40 hemos amarrado en el puerto en el primer pantalán que hemos encontrado libre.
En total 10h navegando de dura ceñida, poniendo y quitando rizos, para hacer una ruta de 33 millas, con una derrota que aunque no la hemos medido, seguro habrá superado las 45 millas.


