En todo caso, y sin acritud, te deseo buen viento y la mejor proa en tus proyectos náuticos. Si acaso insistir en, que previo a barajar las opciones, considerar las atribuciones de la titulación poseída que entiendo ha de condicionar el barco a elegir, que un barco en lista sexta limita, o más bien impide, su uso recreativo por su titular y que a “ser posible” las normas que regulan cualquier actividad, incluidas las hosteleras, recreativas y/o náuticas han que intentar observarlas, las sanciones en caso contrario son cuantiosas.
Así que en resumen o te planteas hacer negocios o navegar. Esto último es de todo menos rentable, en términos económicos claro, en el plano emocional -para mí y se que para muchos otros (incluido el emérito...)- nada es comparable.

