Las balsas utilizadas en buques, normalmente van alojadas en unas estibas que garantizan su inmovilidad.
Estas estibas pueden tener adicionalmente sistemas que permiten su deslizamiento a la mar, por escora, o porque el sitio elegido no está en las inmediaciones de la verticalidad de la borda.
Todas llevan dos tipos de accionamiento.
Uno, manual.
Otro, automático.
El manual precisa de alguien que la accione, libere y ponga en servicio.
El automático generalmente va condicionado a una presión hidrostatica que se produce cuando tras un naufragio, el hundimiento la somete a presión, con lo cual el dispositivo la libera.
Si la presión no es mucha, no se libera. Pensando en oleaje, inclemencias y temporales.
