Una tolva abierta a babor ayudó a que el Villa de Pitanxo se hundiese en solo 13 min.
La Voz de Galicia, 15jun2022.
Una tolva abierta a babor ayudó a que el Villa de Pitanxo se hundiese en solo 13 minutos.
La compuerta, en el costado por el que escoró el barco, tenía que estar cerrada y el agua entró al parque de pesca, primero, y al entrepuente, después. La tolva, de aproximadamente medio metro de alto y de ancho, se destina a expulsar los restos del pescado procesado.
Los 50 metros de eslora del Villa de Pitanxo se precipitaron en solo 13 minutos al fondo de las aguas de Terranova hace hoy cuatro meses. El informe pericial y oficial de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) ya concluye la cronología de las causas del hundimiento, que implicó el embarramiento de la red, el anclaje del barco, su escora a babor y la entrada masiva de agua por la tolva de desperdicios, conocida como trancanil y ubicada igualmente a babor. Una compuerta de aproximadamente medio metro de alto y de ancho destinada a expulsar las pieles, cabezas y otros restos del pescado que se procesa tras la captura.
El trancanil, salvo que se estén realizando estas actividades, tiene que estar cerrado. En los minutos previos al hundimiento, y según el testimonio del superviviente Samuel Koufie —coherente y creíble para la Guardia Civil, el Juzgado Central 2 de la Audiencia Nacional y la Fiscalía—, ningún tripulante estaba realizaba labores de procesado.
La reconstrucción pericial de la Ciaim —aún sin finalizar pero ya concluyente en las causas del naufragio que implicó 21 fallecidos— expone que el agua que entró por la tolva de desperdicios accedió al parque de pesca hasta inundarlo. A continuación, siguió avanzando, a través de otra puerta también abierta, hasta llegar al entrepuente —sobre la bodega del buque—, inundándolo igualmente. Lo siguiente, según la cronología asumida en el informe pericial, implicó la parada del motor, que el barco se quedase sin luz y, en consecuencia, la inutilización de la maquinilla para izar la red, cargada de pescado. A partir de ahí, el Villa de Pitanxo se hizo ingobernable y se precipitó el naufragio, judicializado en la Audiencia Nacional y con el patrón, Juan Enrique Padín, investigado, entre otros delitos, por la presunta comisión de 21 homicidios por imprudencia, uno por cada tripulante muerto.
La construcción del Villa de Pitanxo se finalizó en el 2004 y su armadora, Pesquerías Nores Marín, lo destinó siempre a la pesca en Terranova. Uno de los trabajadores que faenó en el pesquero explica a La Voz que la tolva de desperdicio ya suponía un riesgo en las mareas en las que participó: «O Villa de Pitanxo sempre navegou moi baixo, quedando a tolva a uns 20 centímetros do nivel do mar. Incluso cando se procesaba o peixe, as peles que se botaban para fóra viñan de volta empuxadas pola auga e se inundaba o parque de pesca. Esas peles, incluso, chegaban a obstruír as bombas de achique».
Villa de Aguete
No es la primera vez que Pesquerías Nores Marín pierde un pesquero de su propiedad por una tolva de desperdicio abierta. Ocurrió en el 2009 con el arrastrero Villa de Aguete, hundido frente a las costas de Mauritania. Sobrevivieron todos los tripulantes, salvo el patrón, que falleció de un infarto durante el rescate. Dos años después, el informe de la Ciaim fue concluyente: «El buque operaba habitualmente sobrecargado, sin cumplir los criterios mínimos de francobordo. A causa de dicha sobrecarga, la tolva de desperdicios quedaba cerca del nivel del mar o sumergida. La causa de la pérdida del buque fue la inundación del parque de pesca por la tolva de desperdicio, al haber quedado mal cerrada». En el caso del Villa de Pitanxo no ha trascendido todavía si había sobrecarga a bordo, o fue el embarramiento del aparejo que dejó anclado al buque, junto al mal tiempo, lo que motivó la entrada de agua por esta compuerta.
El mismo informe de la Ciaim, ya en el 2011, en su última página, dirige una recomendación a la Dirección General de la Marina Mercante: «La conveniencia de prohibir en los buques pesqueros el uso de tolvas de desperdicios u otras aberturas que queden por debajo del primer punto de inundación». La recomendación nunca se materializó. Otro pesquero gallego, de Vigo, el Dorneda, se hundió en el 2018 frente a las costas de Argentina: murió un tripulante y desapareció otro. El informe de la Ciaim, ya en el 2021, resultó igual de concluyente: «La causa inmediata del accidente fue la inundación del parque de pesca a través de la tolva de desperdicio y su posterior progresión a otros recintos del buque». Aquel informe recomendó igualmente a la Marina Mercante que «no autorice la instalación de tolvas de desperdicios bajo la cubierta de francobordo».
Pesquerías Nores Marín, la casa armadora del Villa de Pitanxo, que se hundió hoy hace cuatro meses en un naufragio en el que murieron 21 marineros, asegura que «tiene el máximo interés en conocer las causas del desgraciado naufragio», al tiempo que deja constancia «de su más absoluto rechazo» a las informaciones que ha publicado este medio, en las que «se realizan afirmaciones inveraces», dice. Alude a lo que adelantó La Voz sobre las investigaciones que está realizando la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim): «Esta empresa [...] lamenta profundamente la utilización inveraz y sesgada de datos del proceso en curso, manifestando nuestro más absoluto respeto a la labor judicial y a la de los técnicos que están investigando el accidente con los que se mantiene una absoluta colaboración».
La Voz ha adelantado el contenido de la investigación judicial desde que publicó el inicio de un procedimiento en la Audiencia Nacional a instancias de la Guardia Civil. También informó, el pasado domingo, de las causas del naufragio recogidas en el informe del Ciaim, que tardará en finalizarse, pero que ya apunta a qué pudo haber motivado el hundimiento. A este respecto, Pesquerías Nores Marín dice que se ha llegado «hasta el extremo de afirmar que la Comisión de Investigación de Accidentes Marítimos ya ha emitido opinión sobre las causas del hundimiento cuando lo cierto es que las investigaciones no han hecho más que empezar, y están en fase de realización diversos estudios técnico-periciales sobre el naufragio y sus causas».
Los familiares de los 21 muertos respondieron ayer a la armadora, a través de su portavoz, María José de Pazo, respaldando las publicaciones y pidiendo a la misma que «no cometa el error de matar al mensajero». De Pazo recordó que Pesquerías Nores Marín dijo inicialmente que no había casos de covid en el barco y las autopsias revelaron lo contrario. También está por ver qué recorrido tendrá la investigación en lo referido a la armadora, ya que Samuel Koufie asegura que uno de los propietarios le llamó para que mintiera sobre las causas del naufragio. La empresa también está implicada en la querella criminal, ya estimada por la Audiencia Nacional, presentada por los familiares de los fallecidos. Por otra parte, la delegación del Gobierno en Galicia informó de que la reunión solicitada hace tres meses por los familiares con las autoridades de Canadá será el 29 de junio.*El anuncio no ha gustado a los familiares, que critican la «descoordinación» de la representación del Ejecutivo central en Galicia. Añaden que ellos habían acordado esta reunión con la embajada de Canadá, y que solo faltaba concretarse la fecha: «Le dijimos al delegado del Gobierno que le daríamos el día, y ahora actúa por su cuenta, con prisa, cuando los familiares en Perú ya tuvieron esa reunión en abril».
Editado por Xenofonte en 15-06-2022 a las 12:19.
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