Puede ser interesante para comprender como navega nuestro barco y que puede hacer o no.
Un caso extremo: estamos bajando un río, o en una zona de mucha corriente, 5 nudos digamos. El viento real es cero.
Como nosotros vamos a cinco nudos, con toda el agua a nuestro alrededor, notamos en el barco un viento de 5 nudos que viene de adonde va la corriente, al E, por ejemplo.
Ese es viento de superficie, el real es cero, pero notamos un viento del 90° de 5 nudos, el equipo de viento lo marca. Estamos avanzando 5 millas por hora sobre el fondo a palo seco.
Izamos velas y nos ponemos a ceñir con ese viento. Conseguimos ir a 3 nudos sobre el agua que nos rodea, al 45° o al 125°, y sentimos un aparente de algo más de 7 nudos, todo esto con viento real cero.
Al cabo de una hora habremos avanzado 5 millas sobre el fondo del punto de partida debido a la corriente y otras dos millas y algo por nuestro avance contra el viento de superficie.
Y mantenemos gobierno, que si simplemente nos dejásemos llevar, no tendríamos.
