Estuvimos este fin de semana con dos barcos. Llegamos sobre las 7:30 del sábado y había un par de boyas libres.
Como somos tan majos y para dejar una libre, yo me amarré a la boya y el otro barco que nos acompañaba se abarloó con nosotros.
Después de eso, entiendo que la gente sea reticente a que un recién llegado se te abarloe. Los barcos se movían continuamente por la ola que entraba en el puerto y la que rebotaba el acantilado, con algunos balances muy violentos. Resultado de la jornada: en mi barco, un candelero doblado y en el otro, la antena de VHF y la luz de fondeo rotas; parece que los palos llegaron a tocarse. El segundo barco se separó para buscar otra boya libre y ya no había.
Pedí información sobre el estado en las boyas exteriores y había dos libres. Me dijeron, además, que el mar estaría mucho más cómodo, como así fue.
La visita la hicimos en un primer grupo a las 9. Como ya te han dicho, se contacta con los guardas por canal 9 VHF y con los guías, por el 8.
No desdeñes las boyas exteriores. Me parece que a la próximo voy allí directamente o, al menos, procuraré evitar las más cercanas a la escalera, si es que puedo elegir.
