Como ese triángulo sirva para que un día con viento te embolse, tense la escota, el cabo del enrollador no esté bien firme y se desenrolle, despídete del génova. Yo llevo la escota con un mosquetón con cierre de rosca. Cuando llego a puerto con el génova bien enrollado, quito la escota (y la guardo bajo cubierta para que se conserve mejor) y con un cabito pasado por el puño de escota, le doy un par de vueltas al génova, quedando este de tal manera que no puede embolsar viento.
