Yo ya no me creo ni una palabra de los ecolojetas, ni del Gobierno Balear, ni de la prensa que protege a ambos, ni de los presuntos “usuarios inocentes” de las playas, ni de ninguno de éstos que saca beneficios (no siempre monetarios, recuérdese) del chollo de la plantita.
Personalmente hace años que dejé de ir a este tipo de agujeros.
Saludos y
