Re: Esmeralda al Sur
Estas consideraciones, el repaso de las grabaciones y los cálculos sobre el derrotero trazado, los realicé en julio de 2022, en Sitges (Barcelona), sentado cómodamente frente al mar, un cálido día de verano.
Darme cuenta de esta trágica situación de negligencia me dejó profundamente afectado y triste. Hasta que días mas tarde una conversación con Ousman Umar, un amigo inmigrante de Ghana y superviviente de una patera que llegó a Fuerteventura, me reconfortó al darme una opinión coincidente con esos pensamientos que tuve durante mi guardia en la madrugada del 13 de enero.
Soy solo uno más de la cadena vital que nos une. Mi falibilidad es manifiesta y, por lo tanto, debo asumirla y aceptarla.
Formo parte del cosmos y de su particular evolución. Mi cometido es adquirir conciencia y seguir la senda marcada.
Salvar a 36 personas de morir en medio del Atlántico, no fue una acción voluntaria ni heroica, como tampoco fue una acción premeditada y vil abandonar a esas otras del aviso 76.
Soy parte de una historia que se escribe día a día con mis aciertos y errores. Soy libre de escoger la actitud que tendré frente a los acontecimientos, pero no está en mi mano el control de todos ellos.
El aprendizaje y la adquisición de conciencia de mis actos, si es cosa mía.
Fin del relato........
Gracias por estar ahí. Necesitaba explicarlo.
Buenas noches
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y si en el dia de mi muerte me dan la opcion de renacer, elijo ser Albatros y volar el Mar del Sur y mirar a los intrepidos navegantes que arriesgan sus vidas y dejan todo en busca de su sueño, en busca de su sueño imposible.
Felipe Cubillos
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