El Vancouver es más barco, por así decirlo. Más manga y eslora, lo cual, con una distribución interior semejante, se nota. Cierto que es quilla corrida, pero en los foros destacan que el timón está muy separado de la quilla, lo que le permite gobernar marcha atrás sin la “terquedad” habitual de estos diseños. El otro es la evolución de un diseño también antiguo. En todo caso, dos barcos de libro.
