¿De qué hablamos cuando hablamos de convención?
La convección es -junto a la conducción y radiación- una de las tres grandes mecánicas de transferencia del calor. Centrando el tiro en ella, la convección es una dinámica que se da exclusivamente en fluidos y su generación está vinculada a que éstos, al calentarse, aumentan su volumen, lo que resulta en una disminución de su densidad y, a consecuencia de ello, en su ascenso; al ascender deben ocupar el lugar del fluido que se encuentra en su parte inmediatamente superior al que, forzosamente, desplazan.
Declinando lo anterior a la atmósfera, la convención atmosférica se produce por las diferencias de termperatura entre las distintas capas de la atmósfera. La radiación solar provoca el calentamiento de la supercie terrestre -tierra o mar-, y este calor es irradiado a las capas inferiores de la atmósfera; en ellas, el aire se calienta y se expande, volviéndose menos denso que el aire que lo rodea e iniciando su ascenso. De la misma manera, el aire de las capas superiores de la atmósfera, frecuentemente más frío y denso, interaciona con las capas inferiores que están ascendiendo, generándose una corriente convectiva. Es frecuente que la humedad que contiene el aire de las capas inferiores, al ascender y dismunuir su temperatura, aumente su densidad y pase de estado gaseoso (vapor de agua) a líquido (agua) o, incluso, sólido (hielo); en los dos últimos casos, esto derivará en la aparición de una nube que, a diferencia de lo que en ocasiones se escucha, no está formada por vapor de agua (invisible), sino por agua o hielo, ambos visibles.
Lógicamente, a más diferencia de temperatura entre masas de aire cálidas y frías, más intenso será el fenómeno convectivo; y, ahí, como hemos visto antes, el Mediterráneo es un mar al que le gustan los contrastes. En paralelo, y diferencias de temperatura aparte, la interacción entre las capas de aire caliente y frío puede ser muy diferente, y un ejemplo claro son los diferentes comportamientos de un frente según es cálido o frío.
Convección en un frente frío. Formación de una tormenta.
En el paso de un frente cálido, es la masa de aire caliente la que, al llegar a una zona de de menor temperatura, desplaza al aire frío, ascendiendo el cálido por encima del frío a través de una pendiente no muy inclinada que constituye la línea frontal y que, frecuentemente, deriva en la aparición de nubes estratiformes (cirros, estratos, y derivadas) y algunas de desarrollo vertical (cúmulos). En el caso de un frente frío, es la masa de aire frío la que alcanza la masa de aire caliente. Éste, al ser alcanzado por la masa más fría y densa, es forzado a ascender de forma claramente más enérgica que en el caso anterior, derivando en una línea frontal de pendiente mucho más pronunciada, que da lugar a una fuerte actividad convectiva y el desarrollo de grandes nubes de desarrollo vertical, como cúmulos y cumulonimbos.
Después de este pequeño repaso, vamos a ver alguno de los fenómenos responsables de que el Mare Nostrum sea un mar con carácter. El menú incluirá chubascos, tormentas, gotas frías, mangas marinas, caps de fibló, reventones y derechos.
(Continuará)
