Otra más que acaba de regresar al hogar. Kaia y su tripu ya estarán en Algeciras, aunque también en un trozo del corazón. Buena gente, buenos marinos, buenos compañeros, pacientes, divertidos.... Pufff ha sido todo un honor compartir estos días con esos chicos del norte.
Navegar con ellos me ha supuesto descubrir más cosas que desconocía. Incluso con la rasca que pillamos me sentía segura a bordo, ellos transmiten esa seguridad, y disfrute como una enana a pesar de acabar todos calaitos hasta las huesos. He sido testigo de un espectáculo increible, la mar completamente blanca, enfadada. ¡Qué bonito! De verdad, merece la pena el frío, la humedad, el cansancio, o lo que sea con tal de ser testigos de excepción con esos momentos que la naturaleza nos regala.
El patrón gobernó su barco con una seguridad, buen hacer y calma pasmosas. Y mientras el agua nos abofeteaba literalmente, era como si nos tirasen cubos, y ahí estábamos tan tranquilos, conversando y sonriendo a pesar de la que nos vino por proa.
Joakin fue mi muro de contención, ahí estaba a mi vera evitando que el agua no me diese tan de lleno, y contandome mientras otras navegadas, hablandome del praia, y ¡qué majo es! Dentro de unos años creo que muchos habremos soltado amarras y nos cruzaremos en la mar. Espero que una de las personas con las que me vuelva a encontrar sea con él.
Yo sola, y muchísima gente habría decidido dar la vuelta. Pero ellos conocen su barco, y saben hasta donde llegar, y llegamos bien, muy bien, en mi caso feliz. Sí, estos chicos saben bien como gobernar un barco y como hacer que una grumete pueda aprender un poquito de ellos
Y Enrique, que más que el abuelo era el niño de la tripu, siempre tenía una sonrisa, y eso es un gustazo a bordo, encontrar un gesto amable a cada momento, cantando coplas con acento del norte
Respondían a todo lo que se les preguntaba, incluso a lo que no, me aconsejaban como ir a la caña ¡como cambia de un barco a otro! Y gracias al patrón aprendí que cocinar a bordo, pero cocinar bien es sencillo, ¡¡si hubieseis probao su cordero a la miel!!
Gracias Kaia por mostrarme el Cántabrico ese que tantas ganas le tengo, por permitirme navegar en tu barco, por contestar a mis preguntas, por las atenciones, por los guisos tan ricos que haces, por los pinchos, por las visitas guiadas, por tantas y tantas cosas. Ya te lo he dicho, pero me repetiré una y mil veces: GRACIAS, me habéis dado la vida estos días
Aquí en Almería tenéis los 3 una amiga pa siempre, y casa y barco a vuestra disposición
