Trata de hacer un análisis Don en su post semanal sobre el mejor barco.
Todo lo que dice es sensato y útil, desde mis muy limitados conocimientos, pero me parece tremendamente difícil con tan pocas ediciones y tan pocos participantes por edición intentar siquiera sacar conclusiones.
En primer lugar, porque tratar de encontrar el mejor barco requiere hacer abstracción de los patrones, considerarlos iguales, casi irrelevantes en términos de rendimiento. Y eso, por más que el nivel de todos ellos sea enorme, nadie lo duda, no significa que podamos olvidarnos de que son ellos, individualmente, incluso en el aspecto de la pura suerte, los que mueven esos barcos. Una batería que te da guerra, unos "barnacles" con mala leche (el Tapio de esta edición no se parece en nada en cuanto a resultado al de 2018), una driza que falta, un role justo cuando te echas un rato, etc. cambia mucho las cifras de rendimiento. Ni que decir tiene que exige olvidar el aspecto más importante: sus decisiones. Esas decisiones, en esta regata, están muy condicionadas por la escasa información que reciben los patrones.
Vamos, que no me extraña que VDH, después de las horas que dedicó a elegir el Rustler y del buen resultado que le dió y de las cifras objetivas que tan bien lo ponen, piensa que no era el mejor barco, que ahora se llevaría un Gaia.


