No creo, Pepitake, que haya capitanes de yate virtuales, lo más lógico es que vayas obteniendo un mayor título porque tu afición te lleve a necesitarlo. De lo que sí estoy seguro es que la navegación deportiva incluye a muchísimos navegantes y que los intereses, responsabilidades y deseos de cada uno de ellos son particulares. La mayoría de las polémicas en esta Taberna surgen de ahí. De que nos han incluido en la DGMM a pescadores deportivos, profesores de náuticas, cruceristas disfrutones, regatistas del nanonudo, etc. y etc. junto a pescadores y transportistas de mercancías.
La visión de Custodio, por ejemplo, es la de una escuela náutica, creo, y digo creo porque no he podido acceder a su web, en la que se trata de enseñar con la experiencia de millas de navegación con gente como éramos nosotros cuando empezamos a hacer las cosas lo más seguras posibles. Es fácil que algunos, los cruceristas disfrutones, entre los que me señalo, seamos menos estrictos en cuanto a determinadas normas porque no tenemos la responsabilidad de enseñar, de hecho, nos solemos poner más de los nervios que esos profesionales cuando embarcamos tripulación infantil o adulta singularmente inexperta y hasta, a sus ojos, nos pasaríamos entonces de estrictos.
En la llamada navegación deportiva y de recreo, repito, somos muchos: unos profesionales y otros vacacionales. Lo lógico es que los profesionales sean más avezados, están más tiempo en la mar con tripulaciones cambiantes y se les plantean problemas que nosotros jamás padeceremos por nuestra suerte; y, por tanto, atendamos sus enseñanzas con el mejor de los talantes, aunque ellos lo expresen, a veces, como si estuvieran con el dedo levantado, la palmeta enhiesta y la cara de la señorita Rottenmaier. Porque ellos también pueden mejorar y enseñar mejor.
Buena proa a todos, porque ahí fuera cuantos más seamos y sePamos más, mejor para todos.


