Mi experiencia, aunque breve es la siguiente. Comparto barco con dos amigos que conocí en los inicios para hacer realidad un sueño de muchos años: navegar.
En 6 meses no hemos tenido problemas y compramos un barco prácticamente nuevo a partes iguales. Esto nos permitió comprar un barco de un cierto porte y cierto precio y hacer frente a los gastos iniciales: impuestos, pequeños equipamientos, atraque, etc.
Las bondades de compartir barco son:
- Compañía para navegar, complicidad y equipo. Poco a poco nos conocemos más. Ello permite navegaciones de cierta importancia.
- Compartir gastos; hasta el gasoil. Es muy llevadero pagar sólo una tercera parte de los gastos.
- Mantenimiento compartido. Realizamos las tareas de mantenimiento, bricolage y limpieza entre los tres armadores de forma solidaria.
- Al ser tres personas, siempre hay alguien que puede visitar el barco y supervisar su estado.
- Cada armador aporta sus pertenencias al grupo: derroteros, libros, cartas, menaje, etc.
- Es divertido navegar con amigos que sienten tu misma PASIÓN y no te encuentras solo.
Para compartir barco es necesario.
- Tener muy claros y coincidentes los objetivos de navegación.
- Tener mucha comunicación. Hablarlo todo. No dejar nada sin discutir, y menos los roces.
- Elaborar unos Estatutos que sirvan como guión de funcionamiento. Con el tiempo podemos tender a olvidar...
- Como alguien ha escrito, tener sentido común, ser generoso, dialogante...
- Promover la amistad y el compañerismo más allá de lo compartido.
- Poseer un perfil personal más o menos cercano al del resto de los socios: inquietudes, cultura, etc.
- Tener suerte... pero en la vida hay que tener suerte para todo.
Estoy perfeccionando un modelo de Estatutos que tras su culminación pasaré a los Cofrades.
Espero que mi corta pero frctífera experiencia os sirva.