Se va acercando el día, y a pesar de lo mucho que nos harán disfrutar los primeras espadas de la regata de altura, no está de más recordar que una de las más agradecidas particularidades de la Route du Rhum es que la inscripción está abierta (previa selección, por supuesto) a todo el mundo.
En la clase Rhum Mono compiten en esta edición desde el Pen Duick III y grandes nombres como Jean-Pierre Dick o Catherine Chabaud hasta skippers de currículo más humilde, en ocasiones vinculado exclusivamente a la náutica de recreo: "plaisanciers", como nos llaman los franceses. Estos últimos vendrían a ser los "corinthians" de la Rhum, bravos aficionados que compiten contra sí mismos y a quienes basta con llegar a Guadalupe aunque sea en última posición, y entre ellos cabe destacar a
Jean-Sébastien Biard, patrón de cincuenta años que nunca había navegado más de un fin de semana seguido (eso sí, completó en enero su "calif" de 1200 millas) y que competirá a bordo de su Beneteau First 42 del año 93...
Lo más parecido a "uno de los nuestros"

a quien yo, por lo menos, seguiré con interés.