Y eso que por la mañana, en la llamada satelital, se le oía hecho calderilla.
Esa es una capacidad difícil de conseguir e imprescindible para este reto: estar hecho leña y recuperarte para volver a la brega, un día y otro día.
Y no digo nada para volver a la regata cuatro años después de que no ganaste y, como en el caso de Abbilash, te partiste la crisma.
Es una pena que, como tú señalaste, por falta de presupuesto, un Pat, que tiene ese material humano, superando lesiones, inventando soluciones para llegar a Ciudad del Cabo, se vea privado, ¡ojalá me equivoque! de poder seguir.
¡Ánimo Pat!


