A mi los barcos de madera me encantan, pero el mantenimiento me echa para atras. Te pasas más tiempo con el mantenimiento de la madera que navegando y luego aparte de la estética, tambien tienen sus problemas a la hora de navegar, no te creas que la madera se dejó de utilizar asi por las buenas... había sus motivos.
Pero bueno, es de admirar que haya gente que siga esta tradición de tantos siglos. Es una pena que despues de tantos años de ver todo tipo de embarcaciones de madera pudrirse abandonadas, ahora se acuerdan los politicos de querer rescatar ese patrimonio... cuando ya no queda casi nada de él. Más vale tarde que nunca, pero no sé yo si no es ya demasiado tarde.
