Yo ya paso de ir allí: domingueros en cantidades industriales, neumáticas de los restaurantes que se cruzan el fondeadero a toda velocidad para recoger y dejar incautos (véase más adelante), tabarqueras que hacen rumbo directo sin importarles qué tienen por la proa, mal tenedero con una combinación preocupante de rocas y algas, barcos que garrean sin que haya nadie a bordo (creo que ya han prohibido dejar los barcos solos), nada que ver o hacer en el interior de la isla, salvo dejar que te pongan un par de rejones en todo lo alto en cualquiera de los restaurantes que tienen por costumbre sangrar a los que se acercan por allí (dicen que la isla fue refugio de piratas, pero para mí que lo sigue siendo)… ¿Verdaderamente tiene algún interés ir?
Saludos y
