
14-12-2022, 17:39
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Hermano de la costa
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Re: Me voy a vivir a mi barco
Hola.
4 meses viviendo a bordo.
Tengo que decir que la experiencia está siendo muy buena. El barco nos cuida y nosotros lo cuidamos. La cabina está seca y nos da calor y calidez, es fácil ventilarla, cocinar y hacer vida.
Todos los enseres y ropas han ido ocupando su lugar por si solos y está todo ordenado.
Ningún problema eléctrico, ni de baterías, ni de fontanería, ni de nada.
Cocinar estupendo también. Las compras poco a poco con la comida fresca y reposición de agua, leche, etc. una vez cada 5 días más o menos.
La vida en el puerto de forma permanente es tranquila. Nada que ver con las idas al barco en fin de semana. Con horario para navegar, para tomar algo, para comer, para irse...
La salida al baño y la ducha con el frio de la mañana te espabilan y te despiertan si o si. Aunque a veces nos duchamos en el barco si nos apetece.
A veces incluso, desayunamos en la bañera si hace sol aunque sea diciembre.
Cuando el tiempo y nuestro tiempo nos lo permite, damos un par de paseos al día. Aunque sea de noche y haga frio.
Yo ya conocía la experiencia, pero ahora nos pasa a los dos. Oímos, vemos y olemos mucho más que viviendo en un piso en la ciudad. Este estilo de vida, agudiza los sentidos, te hace más fuerte. Las manos, la piel, las uñas, el pelo, todo está mas limpio y saludable.
La experiencia tiene su parte dura, no llueve y hace frio cuando uno querría, sino cuando sucede, pero lo que marca la diferencia del todo es el viento. Si hubiese calma siempre que uno esta atracado sería todo perfecto, pero para eso tenemos un velero, para disfrutar del viento, y en la costa suele hacerlo, cuando uno quiere, y cuando no.
Los sonidos de gaviotas, charranes, martinetes, garzas, garzas reales y patos los tenemos ya tan interiorizados que sabemos hasta de la meteo con solo oírlos.
Lisas, listados, barracudas, doradas, cangrejos, cangrejos azules y cormoranes completan por el agua nuestro jardín particular y salvaje.
Pero el embarazo avanza, y aunque mi pareja lo esta llevando, y lo está haciendo de maravilla, hay cuestiones que nos obligan a hacer cambios a no mucho tardar.
No tendremos espacio para la ropa, la bañera, la cuna, el cochecito de bebe y otros bultos necesarios, y si lo tuviésemos sería muy engorroso hacerlo así. Por lo que seguramente el mes de enero terminará por ahora esta aventura y nos iremos a vivir a una casa en tierra. Es necesario hacerlo así.
No me sabe mal este cambio, sobre todo, sabiendo que siempre podré volver a mi barco, que está preparado ello y nosotros también.
Aún quedan días para disfrutarlo.
 
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