Limpieza del codo de escape.
Yo lo limpio todos los años. Es uno de los mantenimientos que más merece la pena hacer con frecuencia. Prolongas la vida del codo, que cuesta una pasta, y si lo haces con una frecuencia razonable tiene poca capa y se quita bien con cepillo metálico, nanas, y un par de cervezas. Si esperas demasiado, la carbonilla se maciza y ahí ya no hay quien trabaje, y, sí, efectivamente lo mismo sale antes el acero que la carbonilla.
Enviado desde mi SM-A135F mediante Tapatalk
|