Cita:
Originalmente publicado por El Temido II
[...] Creo que la mejor arma para mejorar la legislación española, es conseguir que no se pueda legislar sobre barcos de otras banderas. Así no les quedará más remedio que asemejarse al resto.
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¡Impecable exposición e irrefutable razonamiento, cofrade!



No obstante, discrepo con respecto al último punto: ya he dicho varias veces que todas las Administraciones son soberanas a la hora de establecer qué requisitos impone a sus abanderados; por ello, las absurdas exigencias de la Administración española no pasarían de ser una amalgama de extravagancias inofensivas (inofensivas, claro está, para los no abanderados en España) si no fuera por el detalle de que la DGMC nos cree sus súbditos sólo por el hecho de residir en España. No haría falta repetir, pero me veo obligado a ello, que
ninguna nación europea ejerce sobre los barcos de otras banderas la tiranía que ahora mismo está ejerciendo y pretende continuar ejerciendo la DGMC si no lo impedimos.
Llama la atención que el pretexto empleado por la DGMC para forzar su pretendido dominio sobre los barcos de bandera extranjera - el lugar de residencia del armador, patrón o incluso de los usuarios del barco (tal como dice el panfleto) -
no está en absoluto relacionada con sus condiciones de seguridad, pues es completamente ajena a éstas. Y llama aún más la atención que un juez haya sido incapaz de reconocer esa falta de relación.
En definitiva, no espero que la DGMC cambie sus irracionales criterios; sólo espero que llegue el momento en que instancias superiores le obliguen a aplicarlos sólo a los que voluntariamente hayan decidido soportarlos. Yo dejé de hacerlo hace tiempo y no me arrepiento ni un segundo.
No brindo cuando salen estos personajillos.